9 may 2013

La pérdida de la inocencia

'A mediados de los 60 empieza "la pérdida de la inocencia" en el mundo de la música. Lo que significa adaptarse al mercado, donde las discográficas tienen más importancia que los propios músicos e incluso se empiezan a prefabricar grupos. El inicio de darse cuenta que hay mucho dinero de por medio y es una forma de adaptarse al mercado.'

Parafraseando mis apuntes de Publicidad, Cultura de Masas e Industrias Culturales empiezo este post. Nada más escribir esto cogí corriendo mi libreta y lo volví a copiar. Porque me había dado cuenta de que no había perdido la inocencia. Que no hago las cosas buscando un fin más allá que porque me apetece o siento que debo hacerlo. <La pérdida de la inocencia> me repetía mentalmente.

Desde pequeña escribo cartas a mi "yo del futuro" para recordar cuáles eran mis creencias pasadas y poder compararlas con las presentes. Y de lo que más escribía era precisamente de esto. Que era horrible hacerse mayor porque se perdía la concepción altruista al hacer las cosas. Y recalcaba que yo no quería ser una persona mayor así.

El profesor prosiguió con la lección añadiendo "lo bueno de esto es la profesionalización del sector."

Y tras esto me di cuenta de que tenía razón porque cuando un hobby se convierte en tu trabajo te tienes que volver más serio. Establecer normas y horarios. 

Pensé en los Beatles y recaí que no todo profesional tiene que haber perdido la inocencia. Que hay mucha gente con éxito que hace lo que quiere disfruta lo que hace. Que adapta horarios, afronta desafíos, asume sacrificios, pero no se adapta al mercado. Hace lo que le gusta sin hacer lo que "el mercado" espera de su persona.



Hace unas semanas me topé con este cantante y su canción. Al segundo 3 cambié de vídeo. Pensé: "qué cursilada, ¿todavía existen copias de James Blunt?" (hubo una época en la que me gustó alguna canción suya pero ahora no le soporto)

Hoy me he vuelto a topar con este cantante y me he parado a escucharle y a escuchar la letra de su canción. Y me gustó porque creo que tiene razón. Al darle al segundo vídeo sugerido escuché una entrevista en la que explicaba un poco de su historia. Y me he dado cuenta de todo lo que acabo de contarte. Que nos engañan o nos engañamos cuando vemos que no se puede vivir de lo que a uno le gusta. Cuando realmente el que hace bien algo es aquel que siente pasión por eso que hace. 

Las navidades pasadas en una conversación de familia mi abuelo dijo una frase que acto seguido apunté en mi libreta:"Nunca hice lo que quise pero siempre quise lo que hice." EL ABUELO RAMÓN.

Tengo un abuelo increíble. Aquel que aprendió inglés por la radio sintonizando cadenas inglesas. Un abuelo que a los 19 años se embarcó sin conocer a nadie de la tripulación y con personas que no hablaban su idioma. Un abuelo que ha conocido mundo y conducido por carreteras de Japón y EEUU. Un apasionado por todo lo que sea aprender.  

Desde pequeña he tenido ganas de visitar Kenia y Australia. Y me he imaginado viviendo en alguno de los dos sitios. Al ver Españoles por el mundo en Kenia siempre me sale decir "Ay..si supiera que los propósitos aquí me iban a salir mal me iría a Kenia a crear algo allí. Y sería feliz." 

Me encantaría que la vida fuera como esos libros que tienen muchos posibles finales según las decisiones que vayas tomando. Aunque la vida en cierta medida es así, pero me gustaría poder tener el libro de la mía. Y cada vez elegir una elección distinta y volver atrás elegir otra opción y vivir diferentes finales, como me gustaba hacer de pequeña con estos libros. 

Hace unos meses mi madre me dijo algo que me dejó absorta: "yo ya estoy convencida de que te irás a vivir a Australia y te casarás con un australiano." Y me entró pánico/vértigo al ver que mi madre lo tenía muy asumido. Pero que si eso se hacía verdad era solo si yo tomaba el coraje de "dejar todo" e ir a las antípodas.

No sé si finalmente me iré a las antípodas o me quedaré cerca. Lo que sí sé es que intentaré ser feliz y hacer lo que me gusta sea donde sea.

Mi blog ya habla de personas que viven de lo que les gusta sin amoldase a lo que los demás quieren.

A partir de ahora trataré de buscar y traer más historias de personas que viven de lo que les gusta hacer.

Aquí un vídeo que encontré hace un año. Me gustó tanto, porque dice tantas verdades, que cogí a mi madre una tarde y le dije: "mamá es largo, pero tienes que verlo, que yo tengo ganas de re-escucharlo otra vez aunque ya lo haya hecho durante varias semanas." Y la senté conmigo obligadísima a verlo. 





Pots parecidos: ideas mías y otras tomadas de aquí y allá

3 may 2013

Mi baúl

Hace unas semanas me di cuenta de que me encanta sentirme minúscula en un mundo grande. Por eso cada vez que camino sola entre una ciudad de edificios altos, entre una gran explanada o entre un gran paisaje me siento tan bien. Me gusta sentir que el mundo se me queda grande. Y resulta curioso porque eso tendría que darme inseguridad y en su lugar es lo que hace que me sienta segura. 

composición fotográfica. Una joven sentada mirando al infinito con las piernas cruzadas y un largo collar. Edificios altos y una cadena.


Algunos catalogan a mi generación como la más formada, egocéntrica y conectada de la historia. Y creo que no distancia mucho de la realidad. Aunque no soy partidaria de las definiciones generacionales. Creo que vivimos en una época de hedonismo y búsqueda de algo transcendental en cosas materiales que nos hace buscadores insatisfechos de algo que nos de momentos de intensidad constantes. Haciéndonos impacientes permanentes e inconformistas crónicos. Buscando aquello que nos han vendido como la eterna juventud.

Hay días en los que me recrearía en una canción y solo viviría escuchándola, dejando pasar las horas y dejándome llevar con su melodía. Hoy es uno de esos días y he decidido que tengo que luchar contra ello. 

Llevo unos meses que siento que estoy perdiendo mi esencia, soy menos capaz de pararme a pensar cómo me siento o qué siento. 

Las personas o los acontecimientos que vivo no me calan como antes. Viviendo superficialmente, dejándome llevar por lo que tengo que hacer en el día sin pensar si es lo que realmente quiero hacer ese día. Con ganas de hacer cosas pero delegándolas a "dentro de un año". Forzando momentos obligados para pararme a hacer eso que solía hacer a menudo, pensar, crear, pintar, escribir, dibujar, inventar, sin que nada de esto surja. 

Mi libreta de ideas lleva dos meses con 5 páginas en blanco.

Incluso ya no me preocupo si se me olvida meterla en el bolso, -"así pesa menos"- pienso. 


Composición fotográfica. Fotografía de una chica delante de un fondo de flores sobrepuesta en una imagen de mar pintada a óleo.

Mi cuarto está lleno de carpetas con recortes, libretas con ideas, cajas con materiales para decorar, todo sin utilizar. Recuerdos de lo que soy que hoy no encuentro forma de darle. Pero es curioso porque no estoy triste, no estoy mal, solo indiferente. Las cosas no me calan como antes o tal vez antes me calaban demasiado y ahora llevo chubasquero. Este es mi baúl. Ahora toca ordenarlo. 

Quizás siempre delegué cosas para el futuro por miedo a quedarme sin nada cuando este llegara sin darme cuenta de que el futuro nunca llega. 

Creyéndome ese dogma que no sé cuándo inventé, que dicta que cuando uno crece se olvida de quién fue y quién es. 

Quedándome un presente de delegaciones para un mañana que no tiene fecha. Quizás deba ponerle horas al tiempo. Darme cuenta que soñar también es actuar. Y aprender que no siempre hay porqué ser 100% imaginativa. Y que no es malo que no todo sea una explosión de emociones. 

Detalle de una parada en medio de un viaje en coche.

Este es un post que publico aunque no siento la necesidad de ello, creo que nunca me había pasado antes. Pero lo hago por si alguien que conozco lo lee que no se tome muy a pecho si ve que estoy más racional de la cuenta. 

Composición fotográfica. Una chica entre edificios descoordinados mira hacia sus pies. Lleva un calcetín rosa en su pie derecho y otro azul en el izquierdo.

De algunas de estas cosas me llevo percatando desde hace unos meses y la jugada remató unos días atrás en una conversación sin zapatos en una discoteca granadina. 

(Esto junto a otra posterior conversación al día siguiente de sobremesa. Hablando sobre planes de futuro y la pregunta-afirmación que me hicieron: "¿por qué no te dedicas a ser artista?". -Dicha como si ser artista fuera lo más normal del mundo- y mi respuesta: "siendo artista no se come."
Me asombra cómo mi racionalidad nunca existente apareció en ese momento.)

Tal vez no esté perdiendo mi esencia sino dando un tiempo a mi cabeza que ya está un poco harta de profundizar, que ahora se da cuenta de que toca ordenar; porque el caos es donde me siento segura pero no es el lugar que más me conviene. 

"Estamos en una era de conflictos con el pasado, época de mutación y cambio continuo, la era del ‘contrato con lo temporal’ y esta influencia cultural crea el afán de que queramos que todo lo que comunicamos esté dotado del concepto de novedad. Cuando esto no siempre es o tiene porqué ser así."


Composición fotográfica. Fotografía de una chica sonriendo sobre un fondo de flores y con imágenes de campo en los bordes.

20 abr 2013

Mis libretas de ideas


Hace tiempo ya os hable de mi pasión por decorar cosas y os enseñé la portadada y contraportada de una de mis libretas en  KEEP THE CONCEPT .   Hoy os traigo más portadas y contraportadas de algunas de mis libretas de ideas ya con sus hojas blancas llenas de escritos y bocetos. Por orden de más antigua a más reciente, ahí voy...

Este fue el inicio de pensar que tenía que dejar de utilizar hojas sueltas para mis ideas, ser más ordenada y utilizar un cuaderno con esta función.


Esta se puede considerar mi primera libreta íntegra de ideas y con ella empecé el blog.


Aunque le tuve que construir dos "bolsillos" internos porque me seguía tirando la idea de escribir en hojas sueltas.


Esta la estrené en Londres.


A esta le quedan cinco páginas


Suelo buscarlas de hojas en blanco porque me dan más libertad para plasmar lo que quiero, aunque últimamente me está costando encontrarlas sin cuadros o rayas. Nunca las forro porque me gusta que se estropeen, que se pongan viejas, que se gasten de viajar en mi bolso a todos lados, así son un reflejo de la vida que han tenido. Son como sus arrugas de la vejez, la marca de su historia. 

Si estás interesado/a en comprar alguna libreta de ideas solo tienes que escribirme a desastrosilla@gmail.com. (Tengo miles de recortes esperando a que sean sacados de las carpetas para decorar cosas). 

Este año y hasta el año que viene ando escasa de tiempo pero como dije hace varios posts, me encantaría dedicarme a lo que más me gusta y no soy capaz de esperar a que tenga tiempo para ello. Aquí puedes ver algunas de mis libretas de ideas ya vendidas.

Que pases un buen día.