22 ago. 2012

Revalorizar el peto

Tengo no sé si una virtud o un defecto que me hace estar siempre imaginando nuevas ideas con las que poder ocupar mis ratos libres. Tal vez parte de culpa la tenga mi madre, que cuando era pequeña en las ocasiones en las que le decía que estaba aburrida me respondía "¿estás aburrida? ¿pues tu sabes una cosa? las personas que se aburren es porque no son muy inteligentes". Esa frase en lugar de enfadarme cambiaba mi percepción de la situación, y a día de hoy se ha convertido en una de las muchas y grandes verdades que me ha dicho.  

El tiempo ha ido pasando y ya no tengo seis años, por eso, cuando ya fui siendo más mayor y las ideas que se me ocurrían no las podía llevar a cabo en el momento, porque disponía de menos tiempo libre, mi madre me decía que había que apuntarlas. Sino apuntas las ideas se escapan. Recurría a trozos de papel mal recortados a mano o esquinas en blanco de revistas y servilletas de los bares que guardaba en carpetas. (Siempre fui un poco desastre, cualidad que aunque no del todo aceptada como correcta socialmente a mi me gusta. Hemos sobrevalorado al orden, a mi modo de ver). Pero llegó un momento en el que el desastre ya necesitaba un poco de orden y mis ideas dejaron de ocupar hojas mal cortadas y mis estanterías abrerían paso a las libretas.

Mis ideas son un tanto.. mías, quien me conoce lo sabe. Nunca me gusto mucho la lógica pues creo que lo que hoy es lógico puede que dentro de dos siglos no lo sea y nosotros aquí viviendo una idea lógica que en realidad era ilógica, que tan solo lo era porque alguien lo estableció así y todos nos lo creímos. Y por eso algunas de mis ideas no atienden a la lógica. Un ejemplo es el chubasquero de plástico de burbujas que ideé con 15 años (en 2006 y acabé en 2007). Idea que Chanel hace un año sacó en pasarela.



El problema de mis ideas es mi falta de tiempo para llevarlas a cabo. Quedan ahí, archivadas, pero sin ser olvidadas. -Cuando visualizo una idea (como explico en la pestaña "mis flaxes") la visualizo como una foto. Por eso yo lo llamo "un flax", veo perfectamente como la quiero materializar como si estuviera viendo una fotografía mental.- Pero últimamente llevo pocas a la práctica y por miedo a que alguien se me adelante no se las cuento a mucha gente. Pero soy consciente de que la creatividad es algo que todos poseemos y la misma idea que se me ha ocurrido a mí se le puede ocurrir a otro. Al fin y al cabo, estamos hechos de la misma materia. Y cuando veo que alguien ha llevado a la práctica aquella idea que yo archivé pero dejé guardada a la espera de ser resuelta como física siempre me digo "yo también la pensé aunque no se lo dije a nadie"


Por eso hoy os quiero hablar de una que por ahora no llevaré a cabo, pues todavía no se de patronaje. Pero que aquí quiero exponer por si algún erudito se apropia de ella que se le baje un poco la sangre de la cabeza y no se crea tan rey del mambo.

Hace unas semanas estaba buscando nuevos tesoros en el armario de mi abuela y encontré un peto rojo que me hizo recordar cuántos años llevé yo petos en mi infancia y lo poco que vemos petos largos ahora. Y llegué a la siguiente conclusión: 


                      EL PETO ESTÁ MUY POCO VALORADO 

Y yo quiero revalorizarlo, pero no el peto de pantalón corto (ese que vemos más mono, ¡NO!). El peto largo y con los tirantes bien puestos. Y lo apunté en mi libreta.

Entre las ideas figura la de hacer un diseño que no te obligue a ir con camiseta debajo. Porque al probármelo fue uno de los aspectos que me disgustó y pensé que sería genial uno así. Otra anotación importante es que debe tener grandes bolsillos, como un buen peto de granjero, albañil o jardinero. Que te permita guardar muchas cosas y que te de un toque un tanto desastre. Para revalorizar esta prenda no tenemos que olvidar que deben ser de tela rígida y un tanto gruesa. Como el peto de toda la vida. Y una vez revalorizado innovar en el diseño a través de telas más finas, con detalles o estampados, tejidos caídos y más suaves. Ahí ya no hay límites: raso, seda, terciopelo, encajes, lentejuelas, lo que quieras. El límite solo está en tu imaginación. Tal vez he hecho mal en revelar mi idea porque alguno se apropia de ella en un presente y la hace suya, pero otra gran verdad de las que guardo en las hojas de mis libretas es esta:

"No te preocupes por la gente que copia tus ideas, preocúpate el día que nadie lo haga"

Que paséis una semana estupenda.

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