29 oct. 2013

Las personas que merecen la pena

Hoy os quería hablar de las personas que merecen la pena. De las personas que hacen que tu vida tenga sentido y que las lágrimas broten sobre tus mejillas y sean de alegría.

Hoy os quería hablar de la suerte que tengo y de la que no siempre soy consciente. Os quería hablar de que las despedidas merecen la pena si estas vienen tras un encuentro inolvidable.

Porque esto es algo que me he dado cuenta durante estas dos semanas pasadas. Vivir es dejar entrar y salir a personas en tu vida, aunque esto me cueste particularmente. Es que haya nombres que se te queden grabados en la mente aun siendo un desastre total recordando nombres. Es que haya palabras que tras ser pronunciadas hace más de tres, cuatro, cinco, siete años sigas recordando. 

Os quería hablar de personas que en su momento te enseñaron mucho y fueron grandes. Y que ahora lo siguen siendo aunque no estén. Y de las que hoy están, y lo son, GRANDES, y si algún día se van lo seguirán siendo.

Hoy os quería hablar de aquellas personas que en su momento te conocían más que tu a ti misma. Y de las que hoy lo siguen haciendo. 

De compañeros de carcajadas, de enfados, de lágrimas, preocupaciones, miedos, vida.

Hoy os quería hablar de que puedas recrear el gesto que hacía cuando se enfadó ese día en una playa de Sanxenxo el verano de 2003. Aunque ya no sepáis nada la una de la otra.

Hoy os quería hablar de la primera vez que jugué al béisbol y de que aun me acuerdo del "batazo" que le di en la cabeza al chico que me gustaba. Y mis "perdónperdónperdónperdón" y su "¡COÑO QUE CORRAS!" y que tras esto hice carrera. 

Quería hablar de vivir aquellos momentos que en su día parecía que se te caía el mundo encima y que esa persona los compartiera contigo. 

Hoy os quería hablar de compartir carcajadas de esas en las que se te va la vida en ella y te ríes con todo el cuerpo.

Hoy os quería hablar de personas con las que tras dos semanas conectas profundamente y sabiendo que tras esto cada uno tirará para su ciudad desearías que vivierais en la misma. De encontrar a aquel chico que lleva una libreta de ideas consigo siempre al igual que tú. Y que alucinas con lo parecida que son vuestras formas de ver el mundo. 

Os quería hablar de ir a un campamento con 10años y volver en el bus sentada con la chica de la que te has hecho hiperamiga mientras ella comenta lo feliz que seremos de mayores porque seremos de la misma familia ya que yo estaba "enamorada" de su hermano y por tanto íbamos a ser cuñadas.

Os quería hablar de perdernos la pista. Y de volvernos a encontrar sin saberlo y hacernos amigas. Y que pasados los años, en un viaje surja el tema de los campamentos de infancia. Y descubrir que aquella hiperamiga de la que nos acordábamos, y ambas habíamos perdido la pista y olvidado el nombre, éramos nosotras. Y FLIPAR EN COLORES

Os quería hablar de la familia, de los amigos, de compañeros de viaje, de la dueña de la casa rural de Zarautz en la que nos alojamos en 2008. Sí, ya veis, la persona que menos esperas se cruza con tu vida y te dice una frase que te cala y que aun recuerdas en 2013.

Y este año, cuando termine el curso, vendrá cargadito de despedidas de personas que merecen la pena. Pero es demasiado pronto para las lágrimas. Ahora toca construir los momentos por los que lloraremos entre sonrisas cuando tengamos que decir "hasta luego". 

Por suerte como decía Carrie "las personas entran y salen de nuestras vidas, pero es un consuelo saber que aquellas a las que amas siempre vivirán en tu corazón y si tienes suerte, a un vuelo de distancia



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