12 jul. 2012

La revolución zapatil ¿te atreves?


Creepers = como os enseñé en uno de los post de Londres, creepers son los antiguos zapatos clásicos de hombre que Prada rescató para plantarles unas grandes plataformas bajo sus suelas y decir que ahora eran de mujer. 


Estos son los que más se veían en los pies de las chicas londinenses



Pero hay gran variedad de modelos, 




Hace unos días descubrí un diseño de Rachel Antonoff a través Leandra Medine que me parecieron muy originales tanto por el color como por dejar a la vista parte del pie. Siempre me gustaron las prendas de plástico transparente que dejan al descubierto lo que hay debajo. Tanto que me hice una cuando tenía 15 años (os la enseñaré en próximos post) aunque la pega de ello es que el plástico no transpira y da demasiado calor. Aquí el par de zapatos:



Sneakers = zapatillas de deporte con velcro que Isabel Marant reversionó. Pero conmigo no van para nada, las mire como las mire me siguen pareciendo zapatillas de deporte con tacón. Es en lo único que discrepo con Leandra Medine





Sleepers = como habréis podido comprobar en anteriores post, estos son mis zapatos preferidos. Casi incluso más que "los zapatos ingleses" (como yo llamo a los creepers sin plataforma). 


En 2008 me compre un par de los actuales llamados "sleepers". Fue en un mercado de pueblo, de esos que suceden una vez cada semana y que son bautizados con el nombre de tal día por los habitantes del lugar (me encanta la cultura tradicional y no explotada, lo sé). Bueno, pues eso, que me los compré en "los jueves".


Al verlos me encantaron y la cara de la dependienta cuando le respondí que los quería para salir a la calle y que eran para mí y no para mi abuela más. La gente solía decirme que parecía que iba en zapatillas de estar por casa, y la verdad es que cómodos son como lo que más, pero además a mi me encantaban para salir a la calle. (Me encantaban porque de tanto ponérmelas se rompieron y acabaron en mi memoria)





Estas últimas las ha diseñado Hermes para Vans y supuestamente son para hombre. Pero, tanto este modelo como otros de la misma colección que me han gustado, los veo más para mujer que para hombre. De todas formas los complementos que "socialmente" no son para mujer o que son "de abuela" siempre me gustaron. Combinarlos con prendas muy femeninas creo que hace una mezcla perfecta. Y ahora que ya no está tan "socialmente tan mal visto" podemos disfrutar de excelentes combinaciones a pie de calle. 

Desde que empecé a andar ya me encantaba pasearme por casa con los zapatos de mi padre, las gafas de sol de mi madre y el cubo de la fregona como bolso. Todo es cuestión de percepción y gusto, y tu ¿qué? ¿te atreves con la "revolución"?

No hay comentarios: