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21 jun 2013

"Crop top"

Ahora que se vuelve a llevar enseñar abdomen, ya sea con ombligo visible o no, me acuerdo de todos los tops de ganchillo que le pedí a mi abuela y que ella me cosió. Por aquella época en la que todas queríamos ser como las Spice Girls. Y casarnos con los Bad Street Boys. 

Mi madre se horrorizaba de que me gustara aquello y solo me dejaba ponérmelo cuando íbamos al campo. 

"Laura, eso es de chabacana, con la cantidad de cosas bonitas que tienes en el armario." 


Pero yo me sentía divina con mis tops enseñando el ombligo. Todos me los hizo mi abuela Felisa (¡qué harían los niños sin los caprichos de las abuelas!). Pero recuerdo con especial cariño dos en concreto. 

Uno era entero de ganchillo color beige, con tirantes anchos y "escote" recto.

El otro, de tela vaquera azul oscuro y tenía un brillo especial, (parecido al que aparece en una de las fotos que os muestro a continuación). Los tirantes eran más estrechos y llevaba una cremallera en el costado derecho como cierre. 

No sé dónde estarán aquellos tops, quizás los tiramos o los heredó alguien en alguna limpieza de armario.

Aquí os traigo algunos ejemplos de "crop tops" actules:










En posts como continuo-con-mi-lista o creando-mi-lista-de-cosas, os enseñé cómo en mi libreta dibujo las ideas que se me ocurren para customizar o crear nuevas prendas. 

Y primavera de primero de carrera me dio por las camisetas. Corté casi todas y a algunas las recargué cosiendo cosas que se me ocurrían. 

Así que la mayoría se convirtieron en "camisetas para ir a la playa" porque no me veía enseñando el ombligo por la ciudad. (Aun no estaban asentados los "crop tops" en la urbe). 

Y ahora que sí están asentados, me pronuncio a su favor. Los hay más bonito y más feos, como todo en esta vida, pero ¡están guaaays!

Me parece muy acertado combinarlos con pantalones o faldas de talle alto sin dejar ver el ombligo. Le da un toque más arreglado. 

También me gustan mucho los que son top palabra de honor combinados con blaizer. Incluso apostaría por un biquini de volantes palabra de honor + blaizer + pantalones negros de pinzas de talle alto. 

Otra utilidad que le veo a los tops palabra de honor son utilizarlos debajo de las camisas "transparentosas". 

Hace dos privameras se empezaron a llevar las camisas en colores flúor que dejaban ver los encantos que había debajo. Y a mí eso de enseñar sujetador, aunque este fuera "monísimo", no me hacía sentir muy cómoda. Así que no acaté esa moda. Pero la idea de llevar un top palabra de honor debajo sí me parece buena.

Esto es todo por ahora, espero que te haya gustado.



¡FELIZ VERANO! Que me cuentan que ha empezado, aunque no sea para todos. 

[Collagues hechos con fotos de: karlascloset y vanessajackman ]

22 ago 2012

Revalorizar el peto

Tengo no sé si una virtud o un defecto que me hace estar siempre imaginando nuevas ideas con las que poder ocupar mis ratos libres. Tal vez parte de culpa la tenga mi madre, que cuando era pequeña en las ocasiones en las que le decía que estaba aburrida me respondía "¿estás aburrida? ¿pues tu sabes una cosa? las personas que se aburren es porque no son muy inteligentes". Esa frase en lugar de enfadarme cambiaba mi percepción de la situación, y a día de hoy se ha convertido en una de las muchas y grandes verdades que me ha dicho.  

El tiempo ha ido pasando y ya no tengo seis años, por eso, cuando ya fui siendo más mayor y las ideas que se me ocurrían no las podía llevar a cabo en el momento, porque disponía de menos tiempo libre, mi madre me decía que había que apuntarlas. Sino apuntas las ideas se escapan. Recurría a trozos de papel mal recortados a mano o esquinas en blanco de revistas y servilletas de los bares que guardaba en carpetas. (Siempre fui un poco desastre, cualidad que aunque no del todo aceptada como correcta socialmente a mi me gusta. Hemos sobrevalorado al orden, a mi modo de ver). Pero llegó un momento en el que el desastre ya necesitaba un poco de orden y mis ideas dejaron de ocupar hojas mal cortadas y mis estanterías abrerían paso a las libretas.

Mis ideas son un tanto.. mías, quien me conoce lo sabe. Nunca me gusto mucho la lógica pues creo que lo que hoy es lógico puede que dentro de dos siglos no lo sea y nosotros aquí viviendo una idea lógica que en realidad era ilógica, que tan solo lo era porque alguien lo estableció así y todos nos lo creímos. Y por eso algunas de mis ideas no atienden a la lógica. Un ejemplo es el chubasquero de plástico de burbujas que ideé con 15 años (en 2006 y acabé en 2007). Idea que Chanel hace un año sacó en pasarela.



El problema de mis ideas es mi falta de tiempo para llevarlas a cabo. Quedan ahí, archivadas, pero sin ser olvidadas. -Cuando visualizo una idea (como explico en la pestaña "mis flaxes") la visualizo como una foto. Por eso yo lo llamo "un flax", veo perfectamente como la quiero materializar como si estuviera viendo una fotografía mental.- Pero últimamente llevo pocas a la práctica y por miedo a que alguien se me adelante no se las cuento a mucha gente. Pero soy consciente de que la creatividad es algo que todos poseemos y la misma idea que se me ha ocurrido a mí se le puede ocurrir a otro. Al fin y al cabo, estamos hechos de la misma materia. Y cuando veo que alguien ha llevado a la práctica aquella idea que yo archivé pero dejé guardada a la espera de ser resuelta como física siempre me digo "yo también la pensé aunque no se lo dije a nadie"


Por eso hoy os quiero hablar de una que por ahora no llevaré a cabo, pues todavía no se de patronaje. Pero que aquí quiero exponer por si algún erudito se apropia de ella que se le baje un poco la sangre de la cabeza y no se crea tan rey del mambo.

Hace unas semanas estaba buscando nuevos tesoros en el armario de mi abuela y encontré un peto rojo que me hizo recordar cuántos años llevé yo petos en mi infancia y lo poco que vemos petos largos ahora. Y llegué a la siguiente conclusión: 


                      EL PETO ESTÁ MUY POCO VALORADO 

Y yo quiero revalorizarlo, pero no el peto de pantalón corto (ese que vemos más mono, ¡NO!). El peto largo y con los tirantes bien puestos. Y lo apunté en mi libreta.

Entre las ideas figura la de hacer un diseño que no te obligue a ir con camiseta debajo. Porque al probármelo fue uno de los aspectos que me disgustó y pensé que sería genial uno así. Otra anotación importante es que debe tener grandes bolsillos, como un buen peto de granjero, albañil o jardinero. Que te permita guardar muchas cosas y que te de un toque un tanto desastre. Para revalorizar esta prenda no tenemos que olvidar que deben ser de tela rígida y un tanto gruesa. Como el peto de toda la vida. Y una vez revalorizado innovar en el diseño a través de telas más finas, con detalles o estampados, tejidos caídos y más suaves. Ahí ya no hay límites: raso, seda, terciopelo, encajes, lentejuelas, lo que quieras. El límite solo está en tu imaginación. Tal vez he hecho mal en revelar mi idea porque alguno se apropia de ella en un presente y la hace suya, pero otra gran verdad de las que guardo en las hojas de mis libretas es esta:

"No te preocupes por la gente que copia tus ideas, preocúpate el día que nadie lo haga"

Que paséis una semana estupenda.

21 may 2012

Se aproximan florituras y no precisamente salvajes

Creo que todo empezó allá por agosto del año pasado. Yo que siempre había sido más de pantalón que de vestido para el día a día encontré un vestido "agitanao", según mi hermano, en el armario de mi abuela. Le puse un cordón negro debajo del pecho para que no me quedara tan grande, me calcé mis bailarinas negras y llamé a mi hermano por si quería acompañarme a comprar el pan.. el cual en cuanto me vio me dijo: 

-"¿Pero.. te vas a vestir no?" 

-A lo que contesté: "Sí, yo ya estoy lista. ¿Te vienes o voy yo?" 

-La cara de mi hermano, un poema. Y su respuesta: "¿así vas a ir..? Laura creo que deberías cambiarte, yo así no te acompaño.

Pero yo agitanada o no, estaba contentísima con mi nueva prenda y no hubo forma de quitármela en todo el día. Y me la puse más veces durante los días de verano. Aquí os la presento:


La racha de los vestidos siguió cuando mi tía me dio un vestido que ya no se ponía, el cual customicé como os expliqué en este post:  la chica del vestido rosa y los mocasines marrones 

Para ir a la piscina o la playa siempre he sido muy de pantalones o vestidos vaporosos, así como de pareos largos. Pero para el día a día el pantalón es mi básico. En Londres me enamoré de los vestidos retro de sus tiendas vintage, se convirtieron en mi paraíso. Pero tal vez no tenga tanta personalidad como para vestir cada día con un "vestido de abuela" (como yo los llamo) por las calles de mi ciudad natal. Aunque sí que tengo en mente buscar y encontrar uno que sea especial para convertirlo en mi prenda gourmet del armario para algunos día de diario. 

Ya estamos en mayo y hace unas semanas comentaba con una amiga que preveía con miedo mi futura "época lady" cuando yo no he sido nada de eso. Con época lady me refiero a un estilismo a lo más Blair Waldorf partiendo de la base de que eso de ser recatada, presumida e impecable no son mis pautas en el vestir. A mi me gusta más la elegancia no pactada, aquella que tiene un poco de caos, que mezcla lo dulce con lo amargo. El minimalismo deshecho por un collar o un bolso de piel desgastado. Unas botas de agua acharoladas impecables pero un par de rotos en el jersey de lana.  Unos mocasines a los que les falta betún con un vestido de la más exquisita gasa encontrada.  

Empezando a cogerle tirria a los pantalones de tela rígida largos (los típicos vaqueros o chinos de toda la vida) preveo mi época lady de florituras varias. Tal vez sea solo una nueva racha, un cambio de aires fortuito. Habrá más vestidos en mi armario pero creo que siempre sentiré esa necesidad de romper con la armonía de look, porque me gusta todo aquello que rompe con las expectativas previstas, aquello que desencaja y te deja con la cara ladeada pensando si es del todo correcto o no. 

14 sept 2011

El camisón de mi abuela

Como os dije en twitter, mi vestido de la fiesta ibicenca que tuve el pasado sábado tenía algo especial. ¡Se trataba de un camisón de mi abuela! Cuando ella me lo cedió tenía pensado ponérmelo con un cinturón discreto y unos tacones verde agua, que dieran un toque de color al traje. 


Al llegar a casa me lo probé y me percaté de que era demasiado transparentoso, por lo que recurrí a mi vestido interior (como yo lo llamo) que utilizo con los vestidos que dejan ver más de lo que deberían. Es este, ¡¡¡OS LO PRESENTO!!! :


Pero al ponérmelo con el vestido interior debajo, se veía un corte que no me gustaba. Pues el camisón era tres dedos por debajo de la rodilla y el vestido interior tres dedos por encima. Así que dije, todo solucionado. Lo que tengo que hacer es doblar el bajo del camisón y unirlo con el vestido interior para que no se vea el corte y se quede como abombado. Y eso hice, y el resultado me gustó mucho. Pero ya el vestido era más corto y no me veía con taconazos, la verdad. Además como la fiesta era en un campo, unas sandalias podían ser mis mejores aliadas. Así que los complementos serían estos:



Y aquí va el resultado. Yo estuve disfrutando del cotarro y no me hice muchas fotos. Pero como muchos me habéis pedido ver el resultado de mi experimento, ¡pues aquí van las fotos en las que sale el camisón de mi abuela!





Mi carita en la siguiente foto es un tanto curiosa.. pero es en la única en la que me sacaron los pies. Para que comprobéis que muchas veces ir plana es la mejor opción (tanto para nuestro look como para nuestros pies)




¡Espero que os haya gustado! Pronto más cosas del armario de mi abuela  ;)

1 sept 2011

La chica del vestido rosa y los mocasines marrones

Aquí os enseño las fotos que hicimos ayer para el segundo concurso de Cibeles CoolPeople que ahora presenta su segunda edición. ¡A ver si hay suerte y gusta mi outfit!

Se trata de un vestido vintage del armario de mi tía, que era largo pero yo le hice unos arreglos (más adelante os enseñaré como era y como hice el cambio). Unos mocasines de piel marrones. Un bolso tipo cesta que compré en Blanco hace unos días. Unos pendientes largos azules que estrené en mi viaje de fin de curso a Mallorca hace dos años (como pasa el tiempo). Un bracelete y un pañuelo atado a la muñeca.

Aquí tienes toda la información por si tú también quieres participar: http://on.fb.me/CoolPeopleCibeles2









¡HASTA PRONTO!

9 ene 2011

Los abrigos de mi abuela

Como ya dije, pronto seguiría enseñando el armario de mi abuela. Y como ahora lo que pega son los abrigos, pues aquí te los enseño. ¡¡Como si fueran de nueva temporada!!













28 oct 2010

¿Por fuera? ¡Y POR DENTRO!

"El imperante culto a la belleza externa y la obsesión por la perfección han provocado que, a menudo, las apariencias se valoren más que el alma de la realidad misma. Poco a poco, sin embargo, la devoción por la esencia natural va recuperando terreno. Y es que maquillar la vida puede hacerla mucho más bella (sin duda) pero, tarde o temprano, se desnuda y se muestra tal cual es, con sus luces y sus sombras."

Tendemos a lo natural, como a mi me gusta. A estar espléndidas y espléndidos pero eso sí, lo más cómodos que imaginemos. Ya quedó anticuado el dicho de " para presumir hay que sufrir". Tendemos a mostrar nuestra mejor cara pero arraigados en lo más esencial, que es ser y mostrarnos como somos o queremos llegar a ser alguna vez. Ya no hay porque pasar frío. El pelo, las trencas, las gabardinas hasta los pies, las cazadoras de cuero y las chaquetas de borregito invaden nuestros armarios. Y venga a añadir más complementos que nos protegan del invierno: gorros, bufandas, guantes de colores, de lana o de cuero, botas hasta la rodilla, o bajitas de piel vuelta y que abrigen bien por dentro. ¡Si es que ahora hasta los bolsos son de pelo!

(Otro antiguo tesorito)

Y cada uno va adoptando a su estilo lo que más le gusta. Le va aportando su toque de personalidad. Cada vez veo que más gente decide combinar a su modo la moda. Y pienso que esa es la clave mostrar al mundo aquello que llevamos dentro. Porque cada vez más vemos que se llevan cosas muy dispares. Las minifaldas, las faldas que caen hasta llegar a los pies, las de tubo por encima de la rodilla. Los leggins siguen arrasando, pero coexisten con los campana de talle alto, los rectos que acaban en el tobillo son lo más. Y si te atreves puedes ir perfecta con ese minipantalon de verano y unos leotardos debajo.

Y es que como me dijo hace tiempo una buena amiga: " la uniformidad es la muerte; la diversidad es la vida"

¿Mi consejo?: Simplemente no temas expresar al mundo esa personalidad que solo tú llevas dentro. Y ahora solo te digo que... just stay with me...

15 oct 2010

El armario de mi abuela

Ésta clásica gabardina que antes pertenecía al armario de mi abuela ahora se ha convertido en un gran tesoro del mio.

Le doy un toque más femenino al vestido de mi abuela ajustandolo en la cintura. Y la pamela en la cabeza puesta al revés da un punto original al conjunto.

El jersey y la bufanda son de mi abuela. La cazadora de mi padre. Y la falda y los tacones de mi armario.

Conjunto de chaqueta y falda de mi abuela. Los tacones los recaté del zapatero que había en la buhardilla (ellos esconden una bonita historia) eran de mi madre.



La falda es una colcha de ganchillo que le hizo mi abuela a mi padre cuando era pequeño. Yo la uso indiferentemente de chal o de falda ajustada con un cinturón a la cintura.

Blusa con motivos animales de mi abuela. ¿Yo? ¡la uso de vestido!
Pronto publicaré más modelos rescatados del maravilloso armario de mi abuela, pues cuando hice las fotos era agosto y no tenía a mano ni leotardos ni calcetines.
Espero que te haya gustado. Y ahora...
¡¡Que pases un buen día!!

El armario de mi abuela

Dicen que la moda siempre vuelve ¿no?. Y yo creo que sí que es así, pero que no vuelve por entero. Rescatamos aquello que nos gustó del pasado y lo mezclamos con detalles del presente.

Yo he tenido la suerte de poder conversar con una gran persona que sabía y sabe mucho de patrones, que conocía como hacer maravillas con una aguja y un hilo. Una de esas persona que posee esa elegancia que poseían nuestros antepasados.

Y esa persona es mi abuela Felisa. Aquella que me contaba, y que deseo que siga muchos más años contandome, como era la vida en su época. Aquella a la que quiero con locura y que pronto cumplirá sus 90 primaveras. Siempre me han dicho que mis ganas de innovar y poner mis ideas creativas en práctica me vienen, en parte, porque he salido a ella. Y la verdad es que me siento orgullosa de esa herencia que ella me dejó.

Gracias a las anécdotas que me cuenta voy conociendo un poco más de como era la moda en España en sus principios. Cuando las tiendas de ropa todavía no exixtían y en su lugar había modistas que te confeccionaban el traje que tu les pedias. ¡Eso si que era ropa de calidad!, patrones hechos a mano, elaborados uno a uno de la forma más tradicional. Y lo que más me entusiasma de ello es lo bien que vestía la gente de aquella época. Mi abuelilla cuenta que en su infancia había gente que solo tenía dos trajes y dos pares de zapatos. Uno para entre semana y otro para los domingos. E incluso había quien no se lo podía permitir y usaba el mismo para toda la semana. Pero aún así, si observas aquellas fotos en blanco y negro que el fotografo del lugar capturó en aquel pasado tiempo, puedes ver lo bien que iban vestidos en la época. La gente era humilde pero vestía lo que tenía con una elegancia única. Y cada una de las prendas que se llevaban eran de una calidad inimaginada.

Y ahora volvemos al presente. Al tiempo en el que compramos la ropa ya confeccionada en la tienda. Y nos damos cuenta que hay cosas que se vuelven a llevar, que combinándolas con algo actual son lo último en moda. Los bolsos de croché, las blusas con estampados florales, los vestidos con volumen y también los de tipo corsé, las cazadoras y las mochilas de cuero, los clásicos mocasines, los abrigos de pelo, las trencas, las gabardinas hasta los pies... y un largo etc, etc...

A mi siempre me ha gustado rebuscar en los armarios y rescatar esos pequeños tesoritos que antes se llevaron, cuando era lo más cool del momento. Y una vez encontrados combinarlos a mi estilo. Aportándole una nueva historia a esa prenda, una historia que continúa la que tubo hace unos años. Y como tengo por costumbre, este agosto me encaminé a la busqueda de prendas pasadas de moda en el armario de mi abuela. Y se me ocurrió hacer unas cuantas fotos y contar este hobby que tanto adoro. Y ya de paso presentarte a mi abuelilla que se merece esto y muchísimo más.


Porque como dijo Coco Chanel: "LA ELEGANCIA ES ETERNA MIENTRAS LA MODA ES PASAJERA"


Uno de los rincones de su armario