6 jul 2014

Crear contextos

Me encanta crear contextos, y más que con textos con imágenes. Por eso cuando descubrí Tumblr en 2011 quedé tan absorta.

No me puede gustar más cambiar la portada de las redes sociales que frecuento, los fondos de pantalla del ordenador y del móvil, revestir portadas de cuadernos y carpetas. 

Es tan genial crear contexto e imaginar qué es lo que los envuelve...











(Fotos: masquemoda

16 jun 2014

Masai Mara

Uno de mis primeros post cuando empecé este blog en 2010 versaba sobre mi gusto por los Masai Mara de Kenia. Y durante los siguientes años varias veces os he hablado de mi afinidad con las costumbres, bailes, filosofía de vida, ropajes y complementos de las gentes de esta tribu africana.

Pero si hay algo malo que también caracteriza a esta tribu es su enquistado machismo. 

La semana pasada leí la historia de Lilian, una chica de veintidós años que está trabajando por hacer que las mujeres sean reconocidas dentro de la tribu.

Creo que es muy recomendable leerla, haciendo click aquí la tenéis.  

11 jun 2014

Y tú ¿cómo vistes?

Holahola,

Este post va sobre el vestir. Sobre el vestir como quieras. Y sobre el porqué no vestimos como queremos. 

Volviendo a casa esta tarde en mi TL de twitter apareció la frase "Don't follow trends. Follow what suits you." seguido de un post de Manrepeller

Desde que descubrí su blog os he hablado varias veces de Leandra Medine porque me parece alucinante cómo podemos pensar de forma tan parecida y tener gustos tan similares. 


-Haciendo click aquí y aquí puedes ver los posts si no los leíste o los quieres releer- 

Creo que llevaba algo más de año y medio sin volver a leer un post suyo, y leer el de hoy me ha inspirado para escribir sobre algo que a mi me parece básico/lo-normal pero que no todo el mundo concibe igual.

En lo que coincidimos Leandra y yo es en que vestimos como queremos, como nos apetece cada día y eso nos parece normal. Y por lo tanto creemos que es lo que hace todo el mundo. Nunca nos habíamos llegado a plantear que fuese de otra forma. Pero resulta que no, que hay gente que no viste como quiere. ¿Entonces cómo viste? -eso me pregunto yo- 

Conversaciones como:

-"Ojalá se vuelvan a llevar los pantalones campana, con lo que me gustan, para volvérmelos a poder". 

 -"Y si te gustan ¿porqué no te los pones?"

-"Porque no se llevan."

No se llevan ¿quién?, llévalos tú y ya se estarán llevando ¿o no?

Me llama mucho la atención no solo este tipo de pensamiento, que en cierto sentido lo puedo entender porque estamos muy influidos por las tendencias que dicta la moda (aunque te digo una cosa, la moda nace primero de la calle porque es una de las formas de inspiración de los diseñadores). Me llama la atención que haya personas a las que le llama la atención que yo visto como quiero. ¿Y cómo quién voy a vestir? ¿Como quiere otro?

Hace 3años me compré en ZARA esta camiseta superfeliz porque le iba a dar dos uso. La parte "del derecho" de la camiseta es esta:


Está cosida con la tela "del revés" imagino que para darle un toque que parece pintado con rotulador.

Y al verla en la tienda me pareció original a la vez que pensé que si le cortaba la etiqueta también me la podría poner al revés (pues el color era más vivo e intenso por ese lado). 

Es decir, dos posibilidades en una:
1)Con la tela por la parte "correcta" y las costuras por fuera. 

2)Como era realmente la camiseta (con la tela al revés y las costuras por dentro)


(Está un poco-bastante arrugada, lo sé)

Esta camiseta me la pongo mucho, tanto del derecho como del revés. Y un día a finales de este año la llevaba puesta de forma "correcta". Una amiga se fijo y al ver la tela del revés me dijo: "um.. Laura, ¿te has puesta la camiseta al revés?"

A lo que respondí que no, que la tela estaba al revés pero era así. Y tras esto antes de que pudiera decir nada más otra amiga añadió: "vamos, pero que si le hubiera gustado ponérsela de la otra forma lo hubiera hecho también."

Me sigue llamando la atención cuando la gente me dice que yo tengo mi propio estilo de vestir. O cuando me piden opinión "porque tu entiendes de esto" o cuando me preguntan que cómo lo hago o en qué pienso cuando combino la ropa. 

Porque en lo único que pienso es en que me guste. Y en que me sienta cómoda cuando lo lleve, que cuando tenga toda la ropa puesta no me acuerde de lo que llevo o no llevo puesto. 

Porque sinceramente creo que no tengo ni idea, (aunque me encanta que me pidan opinión y que la valoren) y que muchos de los que se dedican a la moda tampoco la tienen. (Y que ahora me maten los expertos si quieren). Lo que tienen es pasión por expresar cosas que ellos piensan y sienten. Pasión por llevar o que otros lleven lo que a ellos les gusta.

Estamos muy influidos por lo que piensan los demás, pero ¿y lo qué pensamos nosotros? 

Aquí tenéis el post que me inspiró escribir sobre esto: María Cornejo Really, Really Likes Jumpsuits.

Espero que te haya gustado, hasta pronto.

28 may 2014

Ya que estamos tras elecciones parlamentarias podía ser una reivindicación parlamentaría, pero no.

Esta semana y la anterior he tenido conversaciones profundas con gente a la que además aprecio mucho. Hemos hablado de la vida, del mundo, de nuestra sociedad, de nosotros, de nuestra generación, del amor, de la amistad y de las relaciones de pareja, de lo que no es amor y amistad y de un montón de cosas más.

Y todos con los que he hablado coincidían en algo: lo que le falta a nuestra generación y a gran parte de nuestra sociedad es parar para pensar. 

Llevaba mucho tiempo sin escribir (mucho más de cinco meses por lo menos) porque no quería pararme a pensar. Porque para escribir primero tienes que pararte y después pensar. Enfrentarte a la hoja en blanco y a que a veces salgan ideas de tu cabeza que no te gustan. Y más aun, que tus manos las escriban dejándolas reflejadas sobre el papel. 

Algunas personas con las que hablé soltaban un exasperado "la gente es gilipollas" (perdón por la expresión, pero tras recordar su exaltación creo que debo destacarlo aquí) cuando yo intentaba justificar algún tipo de forma de conducta no muy lícita pero bastante asentada en nuestra generación y en nuestros días. 

A veces nos hacen falta dos (o unos cuantos más) dedos de frente a la hora de actuar o simplemente de vivir, y esto es porque nos falta pensar. Y pensar no se trata de imaginar qué pensará el otro, que eso sí que lo hacemos mucho, pensar es analizar qué queremos nosotros. 

Creo que si hay una frase que define a nuestra generación es "no te ralles". Queremos vivir superficialmente porque es más fácil, PERO CUIDADO, esto no nos hace más felices. (O por lo menos desde mi punto de vista). 


 Vivimos asentados en lo cómodo, PERO CUIDADO, todos soñamos con unas vacaciones idílicas, con un amor platónico, con aprobar todas en junio y con que nos toque la lotería; mientras, posponemos la alarma del despertador tumbados en la cama.

Cuando, como dije antes, algunos de mis amigos se exasperaban era con motivo a que vivimos inundados en el bucle de los mensajes positivos de "todo es posible, sonríe y cómete el mundo" que se entremezclan con la creencia de "si tiene que pasar pasará".

A su vez nos gustan las cosas cortas que tengan una intensidad infinita, que nos sean fáciles y difíciles a la vez. - Dejo las conclusiones para vosotros-.



Durante las navidades pasadas y principio de este año estuve pensando evitar pensar, pero me era difícil. Y lo que más rabia me daba era ese asentamiento de mundo fluffly y frases de motivación por todos lados unido a mensajes de conformismo enquistados como realidad verdadera. La contradicción en una misma frase. Me corrompía por dentro tener que dejar todo al devenir del destino y a la vez estar alegre.

Así que este post es una reivindicación a naturalizar las cosas. 

Una reivindicación a decir no a los continuos mensajes de Mr Wonderful, porque no todo es wonderful, así que no cubramos con pintura rosa lo que no lo es. Sí a la positividad, pero no a la positividad por decreto, al optimismo cursi tras cada reflexión, tras cada tuit y cada mensaje. No al optimismo bobalicón y barato y al coaching de medio pelo.

No a que todo tenga que ser Instagramizable, tuiteable, o retratado para guardarlo en un pen. ¿Vivimos de recuerdos o qué? ¿Y el presente?

Reivindico el derecho a tener momentos en los que no apetecen las palabras. Reivindico los silencios. Los llantos, los enfados y que haya cosas que no nos gustan. 

Reivindico los abrazos, las palabras sinceras, las que no atienden al que dirán y las que no se quedan en la cabeza, que rompen el silencio y se niegan a quedarse calladas.


Reivindico la negativa ante aquellos que cuando ven una cursilería les corrompe por dentro y ponen ponen fotos de unicornios vomitando arcoiris. Porque ellos también tienen un problema. Siendo un serio se llega al mismo sitio que siendo un cursi, con la añadidura de que ellos llegan sin sonrisa en la cara. 

Reivindico el no al bucle de los menlancolismos, porque no todo es negro. Reivindico el sí a no mentir-nos (a nosotros mismos y a la gente que queremos por lo menos). Reivindico el sí a mirar más allá de nuestro ombligo, más allá de nuestro Iphone nuevo, más allá de los "me gusta" de la foto que acabo de subir y más allá de nuestras uñas con pintauñas fluorescente. 

Y reivindico el parar para volver (o empezar) a pensar.